Es lo que se denomina a todo dolor asociado a la zona del metatarso del pié. El dolor se presenta en la zona plantar cerca de las falanges, donde se hace el apoyo al pisar.
Influyen muchos factores para que se produzca esta patología, el factor congénito es uno de ellos y gente que padece problemas de dedos en "garra" o en "martillo" son propensas a padecer metatarsalgias.
La pisada es también fundamental a la hora de valorar el motivo por el que se produce; el apoyo natural de nuestro pié tiene tres puntos, el calcáneo, la cabeza del primer metatarsiano, y la cabeza del quinto; si los puntos de apoyo varían y obligamos a establecer otro apoyo distinto a los mencionados aparece el problema.
El uso continuado de tacones produce un cambio en los apoyos naturales del pié al no producirse el del calcáneo, además si el tacón es muy pronunciado, nuestras falanges se encuentran en una extensión forzada que a su vez provoca que las cabezas de los metatarsianos se encuentren en inferioridad como mecanismo de compensación. Un esguince de tobillo también puede provocar alguna fijación a nivel del escafoides-cuboides.


Si la patología es puntual y en ella no hay implicación de la estática de la columna, el tratamiento se aplicará localmente, relajando ligamentos y musculatura afectada y restableciendo la movilidad de las articulaciones que lo requieran.